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Tu inquietante silencio antes de vomitar (sueños de Ébola)

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El hombre que camina leeento

Sídney, 2014. Wentworth Park. A esto que veo un tío andando, pero hay un fallo en Matrix. Como si la vida fuera el YouTube y Gustavito Probeta la pusiera a 0.75 para entenderla mejor. Pero no era eso, no. Los cuervos seguían brincando en parpadeos y el mundo se movía como siempre, latido a latido. Tenía que dedicarle una historia, al tipo del alma de plomo. Música: Tea Party - Walking Wounded

Smash

  Susana "full of stars" De pequeño soñaba con ella y, cuanto más soñaba... más real se hacía todo. Un día en clase nos cruzamos con la mirada y entonces supe que era real. Tan real, que empecé a soñar más fuerte. Y cuanto más soñaba, más real se hacía todo. Solo tenía que cerrar los ojos... (Smash is the way you feel all alone) . Me miraba, me sonreía. Te quiero, buenos días. Flotando, vibrando, soñando. Tan real. Hasta que un día en clase me miró frustrada y, con toda la mala hostia, tiró al suelo una carpeta con la foto de Leonardo DiCaprio. Tenía pose de guaperas de la Super Pop. Y ahí me di cuenta de que lo nuestro, igual... no estaba funcionando. Offspring - Smash

La velocidad del mundo un martes con resaca

Bernardo, que las putas no se quedan a dormir. Como si no lo supieras. Ahora que, otra cosa no, pero el café está riquísimo. Es el mundo que gira más lento, y tu agonía con él, desgraciado. Como si no lo supieras. Esto está cogiendo velocidad otra vez, Bernardo. Disfruta los segundos porque luego no vas a ver nada a través del cristal. Tan solo la inercia de las cosas que fueron y serán sin darte cuenta. Y así siempre. La realidad real duele más a cámara lenta que cuando es de mentira. Sé compasivo y ayuda a este animal aletargado, que está herido, indefenso y en calzoncillos. Ayúdate, hombre, que es ahora o es nunca hasta la próxima. Que nos vamos ya, Bernardo. Las luces, las sombras y todo eso a través del cristal... cada vez más rápido. Hasta que ves una luz que sobresale sobre las demás, pero ya se ha ido y aún seguirá brillando en tus retinas unos segundos. Es un instante que amenaza con cambiar tu vida, puertas nuevas abiertas de par en par... hasta que desaparece. Los ru...

La conga interminable

Hace cinco años se me empezó a llenar la cabeza de locos, niños gordos con gafas, ridículos hombrecillos en calzoncillos, seres deformes, y personas tristes y absurdas bailando congas al ritmo de una canción de Tom Waits. He intentado llevar una vida normal de hombre respetable, intentando que no se me note, pero todos me piden salir y algunos se manifiestan a través de mí cuando digo cosas extrañas e impulsivas. Otros están ya muertos, y Samuel Padilla es Walter White. Lo que no saben es que el mundo al que quieren venir es un puto asco. Ni siquiera tienen perfil en Facebook porque les da vergüenza que la gente vea los pocos amigos que tienen, no les gusta el fútbol y les importa una mierda que tengas un ipad. La industria farmacéutica sigue sin querer paliar los males de muchos de ellos y sigue habiendo padres y familiares que aún hoy seguirían abandonándolos en las gasolineras. Pero en realidad son ellos los que pueden cambiar el mundo tras el apocalipsis que se avecina, plantar...

Sueños cumplidos

Era la primera vez que Papafrita lloraba en mucho tiempo. Por fin se había sacado su diploma de astrofísico con mucho dolor de cabeza. Había tardado quince años pero, qué cojones, ahora podía ir al pueblo y decirle al padre con espumarajos en la boca: "Mira, viejo, tengo mi título, ¡que te den por culo!", dar un portazo y correr gordo y desnudo a tirarse en la alberca a lo albóndiga. En el bar, estaba que no cabía en sí. Si hasta se costeó una fanta con aire orgulloso. También se tomó una aspirina. Cuando contaba sus logros a sus amigos le daba la risa tonta y se le salían los mocos. Se reían, pero eso a él le gustaba. En ese momento, se enteró por la tele de que el país llevaba ya tres años en crisis y que bastantes problemas había ya como para explorar los astros. El Papafrita era un gordo cafre; era como un trol perfumado en mocasines que se había leído a Proust y tenía un título de astrofísico que se lo había sacado de memoria pero, sobre todo, era buen amigo d...

Los pájaros cantan y las nubes se levantan (ahora que tu madre se ha ido)

La veía insulsa y gorda, fregando platos después de comer, mientras yo removía el azúcar del café con esa mueca de desdén que el tiempo te va dejando en la cara. Sumido en mi propia apatía fijé la vista en mi ventana y un pajarito vino a posarse en mi maceta. Se quedó muy quieto durante un segundo y empezó a dar saltitos, supongo que cazando algún pequeño insecto. Una ligerísima brisa entró por la ventana con olor a manzanilla. acariciándome la cara iluminada por este sol que anunciaba la entrada de la primavera. El pajarito echó a volar hacia sus congéneres que ya habían alegrado la calle con sus cánticos. El ruido del grifo me trajo de nuevo a la cocina, y allí estaba mi Paca dándole a la olla del cocido. Vista así de espaldas, con ese bamboleo de carnes, es evidente que aquellas curvas habían perdido su forma. Recuerdo como a mis amigos se les caía la baba cuando la veían conmigo en la moto, falda al viento, enseñando aquellas piernas. Mi Paca. Me acerqué sigilosamente a ella para ...