Desde hace un tiempo me visita, me extorsiona. A ella le gusta presentarse como la Muerte de lo habitual. El trato es siempre el mismo: si le doy algo viejo, a cambio me deja vivir. A decir verdad, hace tiempo que se encuentra la puerta abierta y los bártulos bien empaquetados en sus cajas negras, listos para llevar.
Aquellas veces que me ve dudar, me mira fijamente esperando que aflore la debilidad. Es entonces cuando sonrío y pienso que necesito espacio en casa, más luz, que así no se puede vivir. Y me digo lo que siempre me digo...
Gracias, y hasta la semana que viene.
Y es así como me hice amigo de la muerte...
Sonrío porque, ¿sabes?, los negativos siempre me los guardo para mí.

Ilustración: BlackLove
A veces al retirar lo antiguo se deja paso a lo nuevo. Y mientras tanto, recuerda guardar esos negativos en una cajita a buen recaudo ;)
ResponderEliminarbesos.
estoy con sonámbula... deja que se lo lleve, y los recuerdos, debajo de la cama jajajajjajajaja
ResponderEliminarbesicos
Guardar los negativos, es guardar los recuerdos??? Los recuerdos... hermosas laceraciones de la mente...
ResponderEliminara tú amiga, le das saludos de mi parte. Pero que no venga de visita. NO he comprado, aún, un juego de café nuevo....
ResponderEliminarSaludos
Marnie