lunes, 14 de abril de 2008

Tiny Tim, demasiado bueno para este mundo




Hoy hablo de Herbert Khaury, conocido como Tiny Tim, un trovador de los años sesenta que se lanzó a la escena musical con los tres ingredientes que lo hicieron extrañamente inquietante a la vez que adictivo: su falsete, su ukelele y su estrambótica personalidad. ¡En serio!, yo no puedo dejar de escucharlo. Era un alma cándida incomprendida, aunque ello no le privó de sacar varios discos, convertirse en un personaje televisivo y formar parte del cartel del Woodstock de 1969.

Nació en la Nueva York de la Gran Depresión, aunque él, inmerso en su mundo de fantasía multicolor y glamour. Se dice que comenzó su carrera actuando en circos (con el apodo del "Canario humano") y cabarets de lesbianas, hasta que por fin sacó su primer disco en 1968, que incluía su famoso Tiptoe thru the Tulips ("De puntillas a través de los tulipanes"), tema que llegó a encandilar al mismo Groucho Marx. Un crítico del New York Times lo definió como "un alma errante poseída por el espíritu de la cultura pop del pasado, presente y futuro", un espíritu libre que ni sus mismos padres lograron enderezar, aunque él, cariñoso y tierno, los inmortalizó en la portada de su segundo disco.

Entre sus manías estaba su obsesión por la limpieza. Incluso el sexo le parecía algo repugnante; es más, le daba vergüenza decir la palabra "sexo" si no era deletrándola. Aun así el muy pillo reconoció que bastaría que una mujer lo rozase para eyacular.

Se alimentaba exclusivamente de germen de trigo, manzanas, pipas de calabaza y miel. Era un hombre religioso: le preguntó a Cristo si debía cortarse el pelo y este le dijo que no. "Por eso creo que mi éxito fue un milagro, el milagro más grande que jamas ha sucedido en el mundo del espectáculo", afirmó Tim.

Me aseo y me cuido la piel varias veces al día. Para mí, es una forma de estar en contacto con la pureza propia de una mujer (...). Por eso me empolvo la cara de blanco, no como una puesta en escena, sino como símbolo de pureza y juventud, del romanticismo con el que vivo las 24 horas del día.

Tiny era un tipo amable y optimista que trataba a todo el mundo de usted. Pero el pobre llegó a recibir mensajes de mal gusto (y esto sí que me da pena), aunque él decía:
Al menos provoco algo en la gente que incluso hace que quiera escribirme. Sé que tengo un don: o los hago felices o saco lo peor de ellos.
No hay duda de que soy feo. De hecho tengo una apariencia que puede sacar de quicio. Una vez un chico me paró por la calle y me dijo: "Me das ganas de vomitar el desayuno".

Aun así no perdía la esperanza de encontrar a la "princesa eterna" de sus sueños... Y, por supuesto, la encontró: Victoria, de 17 años, a quién llamaba "Señorita Vicky". Tiny Tim, que afirmó solo haber besado a su prometida cuatro veces antes de la boda, pensaba pasarse los tres primeros días de su matrimonio rezando, ambos en habitaciones separadas. De este matrimonio nació su hija Tulip Victoria. Más tarde su mujer pidió el divorcio y el pobre Tim vio a su angelical esposa posar desnuda para las revistas.

Su final llegaría en 1996, cuando murió en el escenario de un ataque al corazón tras cantar su Tiptoe thru the Tulips, en los brazos de su tercera esposa, aunque lo suyo ya era una muerte anunciada por su médico.

Descansa en paz, amigo. Siempre nos quedará tu música.





5 comentarios:

Belén dijo...

Algo había leído de este señor, la verdad es que un freaky muy muy a tener en cuenta... si...

Me has recordado por un momento a la Popular uno jajajajajjaja! no se si sabrás de lo que te hablo, pero bueno, una revista que me compraba religiosamente cada mes... que tiempos aquellos :)

Besicos

Nébula dijo...

Sí, la Popular jeje...

Es todo un frikazo, pero lo adoro, Belén, no lo puedo evitar...

Sonámbula dijo...

Esa es la palabra que lo define, friki!... La verdad q es un personajazo... a mi parecer, entrañable.

Nébula dijo...

Sí que es entrañable, jeje... Es un poco como el señor Flanders de los Simpsons XD. Era un tío encantador.

He leído que en su último concierto se llevó un disgusto porque el grupo principal no le hizo el honor de presentarlo y gran parte del público dejó la sala. El cantaba durante el descanso y además fue estando enfermo para no decepcionar al público, temblando en el escenario el pobre y todo, con el ukelele desafinado y fallando en las notas. Cuando acabó de cantar, mientras lo aplaudían y el lanzaba besitos al público con su esposa cogiéndolo, porque apenas se tenía en pie, fue cuando le dio el chungo.

Eeeeeeemm... detalle morboso, no apto para todos los públicos: hay una foto de Tiny Tim en su tumba. Un detalle que su esposa dice que a él le hubiera encantado y le habría dado la risa.

Anónimo dijo...

Que terrible lo que tuvo que vivir este señor,el mundo en el que vivimos va de mal en peor...