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Mostrando entradas de 2008

Quiero ser astronauta

Sobrecargar el sistema es buscar conexión con el mundo extraterrestre y conquistar el décimo planeta sin pasar por Plutón porque no se han inventado zapatos para caminar por la Tierra. Puedes dejar a la Rosi por una tía con más tetas, discutir con tu madre y largarte de casa de un portazo para siempre y comerte el mundo con patatas siguiendo las coordenadas de vuelo correctas con el piloto automático activado. Ni caso, al final obtendrás tu recompensa, ya verás. Pero no te preocupes, porque si no es en esta vida, algo habrá cuando apaguen las luces y te echen tierra encima. Ya verás. Deje su mensaje después de la señal. Música: Tool - The Grudge

Círculos perfectos

Miles de ciclos de tiempo, de palabras dichas y por decir, de miradas y rostros familiares. Son círculos perfectos y aleatorios, cada uno con su principio y su fin, que se resguardan de la voluntad de un hombre incapaz de trazarlos a mano alzada, porque las cosas perfectas no son de este mundo. Solo ella lo es, el olor de su pelo, aquí y ahora. "Buenos días". De nuevo tuvo esa sensación de caer cuando dormía profundamente, aunque, esta vez, le atormentaba la idea de caer en otro lugar, como si tal cosa fuera posible. Solo sabía que no le gustaría despertarse junto a ella, mirarla y que sus ojos, su cabello, su risa y su nombre fueran otros. Ya conocía esa sensación. Sabía lo que era imaginar una vida hecha y, al día siguiente, mirarse las manos mientras todo gira alrededor; el vértigo, los créditos, el ruido blanco y vuelta a empezar. Sus manos. Creía tenerse a sí mismo y solo tenía lo que le habían dejado. El mismo actor en una película diferente. Aquella mañana, se que...

Yo maté a Freddy Krueger

Una vez tuve el superpoder de controlar los sueños a mi antojo. Puede que tanta dosis de realidad haya sido mi kriptonita. No quiero que mis sueños sean una prolongación de lo que llamamos real, que para eso sueños son, y realidades hay tantas como mis ojos quieran ver.

La magia más sencilla

—Querida Kamala —manifestó Siddharta, al tiempo que se incorporaba—, cuando entré en tu parque, di el primer paso. Me había propuesto aprender el amor de la más bella de las mujeres. Y desde el momento en que me lo propuse, también sabía que lo lograría. Sabía que tú me ibas a ayudar; lo supe desde tu primera mirada, a la entrada del bosque. —¿Y si yo no hubiese querido? —Pero has querido. Mira, Kamala: si echas una piedra al agua, esta se precipita hasta el fondo por el camino más rápido. Lo mismo ocurre cuando Siddharta tiene un fin, cuando se propone algo. Siddharta no hace nada, solo espera, piensa, ayuna, sin hacer nada, sin moverse: se deja llevar, se deja caer. Su meta lo atrae, pues él no permite que entre en su alma nada que pueda contrariar su objetivo. Eso es lo que Siddharta ha aprendido de los samanas. Es lo que los necios llaman magia y creen que es obra de demonios. Nada es obra de los malos espíritus, éstos no existen. Cualquiera puede ejercer la magia si sabe pensar, e...

Entre Pinto y Baldomero

Hacía un día de sapos. Al otro lado de la ventana, llovían perros y culebras a cascoporro. ¡ Mon dieu ! Definitivamente prefería el sonido de mi café borboteando al de los golpes secos sobre la acera, y pensé quedarme en casa tal día de tormenta. Pero vi, oh, aquellas botas rojas de chapotear junto a la puerta. Sonreí de risa pensando que este Baldomero estaba en todo. “¡Pinto, ven aquí muchacho! Nos vamos de paseo”. Lo que más me gustó de Pinto fue su eterna sonrisa. En serio. No sé, me despertó mucha simpatía y decidí quedármelo, que me alegrara un poco estas cuatro paredes. Baldomero nunca llegó a calarlo: — Señor Rigodón, ¿¡no pensará meter un cocodrilo en casa!? — dijo muy serio atusándose el bigote. Actué con diplomacia y le prometí a mi fiel mayordomo pormisantabuela que aquel sería el cocodrilo más civilizado del mapamundi. A lo cual, resignado, aceptó. Y allí acudió señor Pinto a mis pies, con estilizados botines y chistera, mi viejo amigo, allí parado, yo sentado, mirándome,...

Paella de conejo

  Ingredientes para 4 personas: 200 gramos de arroz. 300 gramos de conejo troceado. 200 gramos de judías verdes. 1 cebolla. 1 tomate grande maduro. 1 diente de ajo. Azafrán. Pimienta negra. Sal. 1 decilitro de aceite de oliva. Colocamos en el fuego una cazuela baja donde elaboraremos la paella y, con el aceite caliente, sofreímos el conejo en trozos no muy grandes. Una vez que va tomando color el conejo añadimos la cebolla, las vainas troceadas, el tomate y el ajo picadito muy pequeño (brounoisse). Cubrimos con agua el sofrito de conejo y dejamos que se estofe durante 45 minutos. Una vez cocinado el conejo sazonamos con sal, pimienta y azafrán. Agregamos al conejo el arroz, y el doble de agua que de arroz. Dejamos cocinar durante unos 18-20 minutos a fuego vivo. Una vez cocinado el arroz dejamos reposar 5 minutos fuera del fuego cubierto de un trapo de cocina para que se seque y no se recueza. ¡Bon appetit!

La muerte de las piruletas

Tengo todo el dinero del mundo y quiero construirle a mi pequeña un palacio de chocolate blanco y gominolas, con alfombras reales de lengua de gato, mullidas nubes para dormir y albornoces de algodón de azúcar. En principio tengo pensado que este flote en una burbuja indestructible soplada desde el Kilimanjaro. Para ello, ire al circo y contrataré a un gigante castrado con un tubo parapompas, colombiano, a ser posible, por aquello de tanta altura. Haré fabricar un horno mágico, compraré kilos y kilos de levadura y moldes con formas divertidas para cocinarle cientos de dulces amigos con ojos de guinda. Pero, como padre que soy, solo hay algo que oscurece mi sueño: el día en que todas las piruletas y chupachules de fresa manchen su blanca inocencia. Ilustración:  Mark Ryden

Exelon

Hasta aquí he llegado… En el atardecer de mis horas de luz, antes del salto abisal, hallo una tranquilidad tan muerta que me da miedo respirar. Como una losa de paz vino el silencio a pestañear su brisa al ritmo de aquel aleteo; tan lenta y suave, tan blanca y fría como la muerte que me sopla y me eriza. Y no puedo hacer nada. Y es que hace unos días vino a verme una mariposa que con el batir de sus alas dejó mis ojos en blanco. Mariposa borradora. Desde entonces, sigue aleteando dentro de mi cabeza, y no me encuentro, no te encuentro. Y en lapsocolapsos de tiempo, cierro los ojos y aguanto la respiración para concentrarme y, a ciegas, me proyecto hacia algo infinito y oscuro, sin coordenadas de hiperespacio. Te busco en el tiempo y en el espacio, hasta donde pueda volar con mi recuerdo, pero todo me lleva al mismo atardecer tranquilo y muerto, antes del salto abisal… Mi último consuelo es que ese, mi castillo de naipes, siga en pie para ti, princesa cualquiera. Ilustración:   S...

Pies de agua

Los días que te levantas sin pies son los días en que el mar corre a tu lado. "¿Quieres jugar?", preguntan las revoltosas olas. Puedes ponerte tus pies de plomo y seguir tu camino, o bien puedes calentar el soldador y fundirte las piernas hasta dejar de existir, convertirte en una de ellas. Un suicidio en toda regla.  Cobarde . En lo que respecta al hombrecillo, optó cobardemente por ser un cero contra el caos, unos calzoncillos y unas pantuflas flotando... al sabio vaivén de la única vida que tiene. Lejos de todos esos insensatos. Ilustración: ld345

El cazador de estrellas

Le gustaba tumbarse a mirarlas cada noche y dejar que su mente se deshiciera en pétalos, cientos de pétalos a merced del viento que los sopla y los airea de aquí para allá. Se sentía pequeño bajo aquel manto de luces, tan pequeño, pequeño que dejaba de ser él... ¿O era todo lo contrario? No lo tenía muy claro. Le gustaba sentirse minúsculo, saber que aquel techo de guiños intermitentes lo protegía, mientras él se perdía y navegaba por el manto infinito en busca de estrellas. "¡Ah...! y para hablar con ellas, quitaos las gafas de sol". Profesor Stellatore, De la caza contemplativa de la estrella y sus variantes , 1843. Cada una tenía algo que decirle, algo que enseñarle sin palabras. Estas solo tenían que susurrarle al alma. No hay filtros ni intermediarios cuando la razón yace despetalada, meciéndose divertida, inocente, a voluntad del viento. Y por eso se pierde con su cazamariposas en mano, para atraparlas, observarlas, hablar con ellas y luego dejarlas en libertad. A todas...

La escalera

Cuando llego a lo más alto de la escalera, un enorme cielo azul me ciega durante unos instantes. Entonces el ruido de la gente se convierte en silencio absoluto: el silencio de un segundo alargado. Como cuando llegas a la parte más alta de una montaña rusa esperando la inminente bajada. Respiro. El sonido regresa a mis oídos. Estoy en una enorme escalera mecánica que baja atravesando las nubes. Veo aviones volar a la altura de mis ojos. Cada elemento de la escena tiene su propia velocidad: gente, maletas cayendo, perros, paraguas, móviles... Hay gente a mi alrededor gritando, que cae precipitándose hacia abajo. Otros, como yo, bajamos en pie, dejándonos llevar por la escalera, sintiendo el viento fresco en la cara. En unos segundos, mi mente me la juega, como siempre hace en las alturas: me imagino cayendo al vacío. No puedo evitar que el vértigo se apodere de mí y decido agacharme, tocar el suelo de las escaleras con mis manos mientras bajo a cualquiera que sea mi destino. Música: ...

La noria

Extraído de un folleto publicitario:   Subes cada vez más y llegas a la parte más alta. Felicidad la llaman. Sientes vértigo, miedo de caerte, pero la adrenalina se dispara. Te sientes feliz en ese asiento que se balancea de un lado a otro. Es el momento de bajar y la alegría ya no es tanta, las emociones vuelven a estabilizarse y, a medida que vas bajando, estas tienden a ser cada vez más negativas. Luego vuelves a subir. Y bajar. Subir. Y bajar. Pequeño Gafotas vive en Caos. Esos sectarios sabiondillos y miopes entregados a lo fácil le tienen lavado el cerebro con sus falsas interpretaciones del carpe diem. Le diagnosticaron trombosis vital derivada de ombliguismo exacerbado, por analizar cada una de sus emociones con lupa al borde del colapso. Quisiera ver más allá de su claustrofóbica cabina, prisión de las emociones entre las que se pierde y que controlan su voluntad, a la deriva de los acontecimientos, quizás persiguiendo algún borroso horizonte fantasma. Pequeño Gafotas nunc...

Clozapina, 25 mg

Mi perro Sobras tiene HAMBRE. Mueve la cola por que estoy triste, por mi falta de APETITO, porque sabe que hoy va a COMER de lo lindo. Maldito perro, alimentado por mis desgracias. Cómo las huele. Hoy me siento un poco como ese potaje de lentejas: que sobro . Así que me siento en el sofá para ver la tele mientras mi perro lo ENGULLE todo. ¿Tendrá razón? Hay ciertos días que me levanto y percibo la vida ajena a mí. La niebla. Embotamiento emocional. Fases en que florecen mis esquejes de diablos amapola, que salen al sol que alumbra cuando nubla. Y en un segundo cualquiera me veo al borde de mis actos, al borde de mi cordura. Y los demás, callados. Y yo, apartado, observado. Asi es como ella me miró hoy antes de pronunciar sus malditas palabras. Seguro que lo notó, lo sé: el olor a cabra. De todas formas la cosa hacía aguas, estaba enamorada de aquel capullo. Mi reacción fue la de cualquiera en mi lugar. Estoy harto de seguir siendo el segundo plato. Juro que lo mato, juro que lo mato, j...

Las cosas perecederas

Pero Hombre y Tiempo hicieron las paces. Tiempo, a veces un poco prepotente, dejó de reirse de Hombre. Hombre, orgulloso, finalmente reconoció la importancia que Tiempo tenía en su vida. Hombre no sabía definir a Tiempo, pero cuando vio que este era subjetivo, que en sus sueños los segundos eran horas y que con ella las horas eran segundos, aprendió a usarlo como herramienta. Sintió que podía abrazarlo y acariciarlo, y por qué no, trascenderlo y ser eterno, como el río, en los confines del principio y fin de todas las cosas. Por eso cuando Hombre se pierde en sus ojos negros y contempla su risa de luz, Tiempo se marcha. Por eso cuando Hombre piensa en ella, le pide a Tiempo que marque las horas, para recordarle que estamos de paso; recordarle el verdadero significado de las cosas perecederas... Ilustración:   aquapell Música: The Doors - Yes, The River Knows

Astenia primaveral

Entre que llego y no llego a mi destino, te contaré como me convertí en el hombre atrapado en un bucle de tiempo infinito... Debo decir que a mí las cosas no me salen a la primera, siempre surge algún imprevisto que hace que vuelva a andar lo andado andando lo ya andado sobre raya discontinua. Con mi bici de ruedas orbiculares voy rodando por el país de las maravillas de Villamara en el país de los sueños orbiculares como ruedas de bicicleta sobre discontinuas rayas andadas. No sé qué coño le pasa al reloj, ni mirarlo quiero, porque tanto peso en una diminuta manecilla hace que me cuestione, con todo el sopor del mundo, el verdadero peso de mi cuerpo en el acontecer de los segundos. "Cerramos a las 12:30 durante esta semana", decía el dichoso cartel. En realidad, ya he leído miles de carteles como este; miles de excepciones ante lo normal. Y ya estoy harto. En el camino de vuelta, me fijo otra vez: no sé qué le pasa al reloj ni a la dichosa carretera. Juraría que las líneas d...

¿Te has hecho algo en el pelo?

—Como siempre, ¿verdad, don Samuel? —Sí, sí, por favor. Los tijeretazos de don Sabino suenan lejanos, más bien sordos en la sien. Como los alaridos de mi Paca y el incesante vocerío de los niños. En segundo plano las broncas de mi jefe, las miradas de superioridad de mis compañeros, los continuos desprecios de mi suegra y los refunfuños de mi madre. Una extraña sensación se apodera de mí y empiezo a sentirme un rebelde, como si realmente pudiera tomar el control de mi vida. —Don Sabino, he pensado que esta vez quiero las patillas un poquito más largas. —Muy bien. En serio, a veces hay que ser un hombre y coger el toro por los cuernos y, hoy, vuelves a nacer, Samuel Padilla. Hoy vas a ser el hombre que te dé la gana de ser. Llegó al ascensor, y dispuesto a no volver a esperar ya nunca más en esta vida, subió por las escaleras sin importarle el peso de las bolsas de la compra. Paso firme, mirada absorta, concentrado en la decisión que supondría el principio de su nueva vida. Samuel trag...

Y sin esperarlo...

...vino ella a llenar mis días de luz.      Blind Melon - Wishing Well

D. Emiliano Magnolio

Cada mañana me levanto y miro si está en su sitio. ¡Ay, mi ombligo bonito! Mi traje, mi chaqueta (el alma con careta), para agradarle a usted. Amigos para siempre means you´ll always be my friend (¡ja!). Digo lo que soy sin ser lo que digo, sin pudor, ¡hasta ponerme las botas! Benditas palabras, que me hacen ser, maldito ser, que me dejas en pelotas. Míreme, espectador, usted que lee mi blog, que gozoso le describo mi actuar desde mi —no se crea, ¿eh?, siempre humilde— pedestal, porque me visto de oveja para encontrar pareja, porque me visto de ardilla, que luzco de maravilla, porque me visto —¡me encanta!— de armadillo... así, como de sencillo. ¿Usted ha visto qué armario? Pues fíjese, así, a diario. De vuelta a casa, en pijama y pantuflas que me halló. Allí estaba, dispuesto a decirme la verdad, sincera y directa, a los ojos. ¿Qué hice? Imagínese. Matarlo. Pero no murió, sino que cayó roto en mil pedazos, y cada uno de ellos, para más inri, me miró doblemente insultante, como si pasa...

Tiny Tim, demasiado bueno para este mundo

Hoy hablo de Herbert Khaury, conocido como Tiny Tim , un trovador de los años sesenta que se lanzó a la escena musical con los tres ingredientes que lo hicieron extrañamente inquietante a la vez que adictivo: su falsete, su ukelele y su estrambótica personalidad. Era un alma cándida incomprendida, aunque ello no le privó de sacar varios discos, convertirse en un personaje televisivo y formar parte del cartel del Woodstock de 1969. Nació en la Nueva York de la Gran Depresión, aunque él estaba inmerso en su mundo de fantasía multicolor y glamour. Se dice que comenzó su carrera actuando en circos (con el apodo del "Canario humano") y cabarets de lesbianas, hasta que sacó su primer disco en 1968, con su famoso Tiptoe thru the Tulips ("De puntillas por los tulipanes"), un tema que llegó a encandilar al mismo Groucho Marx. Un crítico del New York Times lo definió como "un alma errante poseída por el espíritu de la cultura pop del pasado, presente y futuro", un e...

Extorsión

Desde hace un tiempo me visita, me extorsiona. A ella le gusta presentarse como la Muerte de lo habitual . El trato es siempre el mismo: si le doy algo viejo, a cambio me deja vivir. A decir verdad, hace tiempo que se encuentra la puerta abierta y los bártulos bien empaquetados en sus cajas negras, listos para llevar. Aquellas veces que me ve dudar, me mira fijamente esperando que aflore la debilidad. Es entonces cuando sonrío y pienso que necesito espacio en casa, más luz, que así no se puede vivir. Y me digo lo que siempre me digo... Gracias, y hasta la semana que viene. Y es así como me hice amigo de la muerte... Sonrío porque, ¿sabes?, los negativos siempre me los guardo para mí. Ilustración:   BlackLove

Autoscopia II

Dos días desde mi regreso, y esto debe de ser lo más parecido al infierno... —Mamá, mamá, papá está raro. Se cae y lo tira todo, y no para de llorar. —Nada, hija, tu padre está feliz de quedarse con nosotras, para siempre... —¿Es cierto, papá? Bueno, no pasa nada, papi. Pronto hablarás. Te pondrás bueno con las inyecciones de mamá. Pero yo todo lo que quiero es paz... Ilustración: JamesHosie1995 Música: Thomas Bangalter - Irreversible

El chocampiro

Bueno, como sabéis, me gusta hablar de personas y seres inquietantes, un tanto peculiares, pero a este no creo que lo conozcais; mi homenaje es para Álvaro, el Chocampiro . El niño era negro, aunque sus padres eran blancos y cuando se reía dejaba asomar sus colmillos puntiagudos. Sus miembros eran finos y alargados, el tío tenía porte como de mantis religiosa y además tenía pelopicha. Pese a que hace una eternidad que no mantenemos el contacto, aún hoy nos seguimos acordando de él. Además de jugar al juego aquél de las Tinieblas de la noche, que con él era para cagarse, recuerdo como en casa de Juanma, su pasatiempo favorito era rebuscar en el cajón de las bragas de su hermana Rocío.  También recuerdo que después de comer, el padre de mi amigo tenía como hábito sentarse en el trono un rato y la situación era tal cual: (Toc, toc) — ¿Qué pasa? — Don Juan Manuel (siempre con educación) , ¿está usted cagando? — Álvaro, vete por ahí, coño. — Jijijiji... Según dicen, ahora es un hombre d...

Autoscopia

Cuando quise darme cuenta, me encontré mirando toda la escena desde el techo. Sin embargo, no todo yo estaba allí arriba, ya que aún sentía cómo cortaban y golpeaban mi cuerpo. Seguía sintiendo dolor, pero amortiguado. Era como si alguien hubiera acolchado un martillo y me golpeara con él. La imagen no es fortuita: me estaban partiendo las costillas. La intervención quirúrgica se prolongó durante tres horas. El perfil de mi cuerpo era borroso... La herida propiamente dicha era un vacío total. Tuve la impresión de que no era lo bastante valiente para observar mi propio cuerpo. Y siento que desaparece, donde cada parpadeo es un fundido en blanco y los sentimientos se me muestran desnudos, el tiempo. Debe de ser lo más parecido a la PAZ. Sin dolor, solo amor; un estado del alma hasta ahora desconocido. Inexplicable. Ahora me doy cuenta de que la vida corriente no es más que una cárcel donde nos creemos libres, donde procesamos lo que llamamos realidad con un cerebro minúsculo y ridículo. ...

Hijo de puta

De pequeño coleccionaba cromos de monstruos... Faltaba el peor de todos: el hijo de puta, el humano. Salía gente como Jack el Destripador, pero yo hablo de ese que vemos por la calle a diario y que burla todas las alarmas de un sistema de detección bastante rudimentario, pues el hombre aprende a moverse magistralmente entre la locura y la cordura, el bien y el mal. Mata por causas "justas", hace daño y luego sonríe hipócritamente, miente. La inteligencia es el arma más poderosa que tenemos para sobrevivir en esta lucha que es la evolución de las especies, donde impera la ley del más fuerte. Hasta que un día venga uno más hijo de puta que él, por mutación o del espacio exterior, quién sabe, aunque ya es difícil. Música: Ministry - Señor Peligro

¿Hacia dónde vas?

A Beppo le gustaban estas horas antes del amanecer, cuando la ciudad todavía dormía. Le gustaba su trabajo y lo hacía bien. Sabía que era un trabajo muy necesario. Cuando barría las calles, lo hacía despacio, pero con constancia; a cada paso una inspiración y a cada inspiración una barrida. Paso-inspiración-barrida. Paso-inspiración-barrida. De vez en cuando, se paraba un momento y miraba pensativamente ante sí. Después proseguía: paso-inspiración-barrida. Mientras se iba moviendo con la calle sucia ante sí y limpia detrás, se le ocurrían pensamientos. Pero eran pensamientos sin palabras, pensamientos tan difíciles de comunicar como un olor del que uno a duras penas se acuerda, o como de un color que se ha soñado. Después del trabajo cuando se sentaba con Momo, le explicaba sus pensamientos. Y como ella le escuchaba a su modo, tan peculiar, su lengua se soltaba y hallaba las palabras adecuadas. — Ves Momo —  le decía, por ejemplo — , las cosas son así: a veces tienes ante ti una ca...

El presagio de un acto canibal

Cuando todos nos hubimos tranquilizado, nos pusimos a mirar la nave que se alejaba, hasta que se perdió de vista. El tiempo empeoraba y soplaba un ligero viento. En el preciso momento en que el buque desapareció en el horizonte, Parker se volvió hacia mí con una expresión en la cara que me dio escalofríos. Tenía un aire de seguridad y entereza que nunca le había observado. Antes de que despegara los labios, yo tenía el pálpito de lo que iba a decirme. En una palabra, insinuó que uno de nosotros debía morir con el fin de salvar a los demás. […] El rostro de Richard Parker me hizo comprender que yo me había salvado y que la muerte lo había elegido a él. Caí desmayado en el puente. Me recobré a tiempo para contemplar la consumación de aquella tragedia y la muerte de quien fuera su principal instigador. No ofreció la menor resistencia. Peters lo apuñaló por la espalda y cayó muerto instantáneamente. No quiero ser prolijo en la espantosa comida que siguió. Cosas así pueden ser imaginadas, p...

¿Quién es?

Y entonces lo veo, arañando el cristal de mi ventana. Lo oigo, rasguñando mi puerta. Me preparo un café caliente mientras noto sus ojos clavados en mí. Si pudiera me arrancaría el corazón de un bocado, me clavaría los dientes en el cuello y llenaría la boca en risas atragantadas de gula y borbotones de placer. No echan nada en la tele, y en el calor de mi salón cierro los ojos y me quedo dormido. Espero impaciente hasta que, por fin, llaman al timbre y abro la puerta. A ver qué me quieren vender esta vez... Música: Radiohead - A Wolf At The Door

El carnicero de Plainfield

Ed Gein, el carnicero de Plainfield , que asesinó a dos mujeres y robó cadáveres del cementerio para fabricar con ellos ropa y mobiliario para su casa, ha servido de inspiración para varías películas; entre ellas, Psicosis , La matanza de Texas y El silencio de los corderos . Este excéntrico personaje usaba la piel de sus víctimas femeninas para hacer pantallas de lámpara y fundas para las sillas; convertía las calaveras en cuencos para la sopa y ceniceros, e incluso llegó a hacerse un cinturón con pezones humanos y un abrigo del que colgaban dos pechos femeninos. Sin embargo, su verdadero objetivo era realizarse él mismo una operación de cambio de sexo. Al parecer, su trastorno mental se debe a las palizas recibidas de pequeño y a la educación ultrarreligiosa que su sobreprotectora madre ejerció sobre él. Blind Melon  -  Skinned I'll make a shoehorn outta your shin I'll make a lampshade of durable skin And oh, don't you know that I'm always feelin' able When I...

Pensamientos de un lunático sin zapatos

Embriagado en ancho mar, brazos abiertos en mi mundo de bolsillos. ¡Así de grande, o más! Cuán desnudo y arropado, claroscuro, oscuroclaro. Y me encojo, y me lanzo... Primero azul, y luego blanco. Y el balanceo... o cosquilleo. Y uno y dos, y uno y dos. En mi barco de cristal. Tengo unos zapatos que me miran y un paraguas preocupado; la cafetera hirviendo; tus ojos clavados. No hay charcos ni nubes ni sueño. Anda, dame un beso, que me voy ya. Me respira y escupe el aire, Tengo pies en las olas y latigazos como brazos. Muere Día Muere Alma. ¡No me cabes en el pecho! Me arrastras y me llevas, y me llevas y me arrastras. Blanco, azul, espuma, espejo. Tan a gusto que voy en mi barco de cristal. Ilustración: Dima Dmitriev Música:  Scott Weiland - Lady, Your Roof Brings Me Down

La historia de Edward Mordake

Edward nació en la Inglaterra victoriana, en el seno de una familia adinerada. Decían que poseía un extraordinario talento para la música y los estudios, incluso era un muchacho bastante apuesto. Sin embargo, la vida del pobre Edward era una pesadilla. En la parte posterior de su cabeza tenía otra cara, aparentemente, un rostro femenino. Se decía que estaba dotada de una expresividad maligna y seguía con la mirada a cualquiera que caminara por la habitación; reía, lloraba y, aunque sus labios se movían sin cesar, no hablaba. Edward afirmaba que sus terribles susurros le robaban el sueño todas las noches. Vivió aislado, incluso de su propia familia. Los médicos se negaban a operarlo debido al riesgo que conllevaba tal operación. Edward decidió acabar con su vida a la edad de 23 años dejando una nota en la que pedía que aquel rostro fuera destruido antes de darle sepultura para poder descansar en paz. Hoy puede verse la figura de Edward en el museo de cera. Se trata de un caso de "g...

Política

Es de cajón, ¿no?... ¿Depositarías tu confianza en alguien que es capaz de admitir sus errores y hace por enmendarlos o en aquel que los niega y proyecta la falsa seguridad de hacerlo todo bien y se revuelca, patalea y tira de los pelos a su rival? La diferencia entre uno y otro es que uno está al servicio de aquellos a quienes representa, mientras el otro solo actúa en beneficio propio. Partidismo en la tele y borreguismo en la calle... Y la gente con ideas instaladas de fábrica.

Marioneta

Me dejo llevar por el CAOS sin saber muy bien por qué. Marioneta del universo. Mi energía concentrada en caer, perderme en ese agujero negro que devora la gravedad estable de las cosas. Que me absorba, que me pierda, que me lleve, que me eleve, me destruya. Renacer... Mi debilidad fluyendo entre los escollos del Caos. Y lo que fluye al final se hace camino. Observar y fluir. La marioneta que controla el universo. Música: Tool - Schism

Más

Porque es mía...      Give me all the peace and joy in your mind.   I want the peace and joy in your mind.  Give me the peace and joy in your mind. Muse - Bliss

New Year's Prayer

Jeff Buckley  -  New Year's Prayer Fall in light, fall in light. Feel no shame for what you are As you now are in your blood Fall in light Feel no shame for what you are Feel no shame for what you are Feel it as a water fall Fall in light Fall in light, fall in light, Fall in light Fall in light, fall in light, fall in light Grow in light Stand absolved behind your electric chair, dancing Stand absolved behind your electric chair, dancing Past the sound within the sound Past the voice within the voice Leave your office Run past your funeral Leave your home, car Leave your pulpit Join us in the streets where we Join us in the streets where we Don’t belong, don’t belong You and the stars Throwing light

Explorar el mundo

Porque observar las cosas desde diferentes perspectivas en realidad es un paso para renovarse. (Del blog swissmiss )